Cogiste un viaje de primera clase a París.
Bailaste en las calles de España.
Seguiste al sol hasta Río de Janeiro
porque te enfermaste y cansaste de la lluvía londinense.
Pero cariño, a altas horas de la noche,
cuando cierres tus fatigados ojos,
tú estarás allí,
y yo estaré aquí.
Y uno de nosotros llorará
Soy yo, soy yo
Cuando necesites algo más,
algo por lo que estés muriendo,
soy yo, soy yo.
Cuando no puedas ver con demasiada claridad,
cariño, siempre estoy cerca.
Soy yo
Jugaste tus cartas, sentiste la tristeza
porque toda esa mano pactada fue dolor.
Pero cariño, donde fueras a jugar mañana
las apuestas estuvieron demasiado altas,
y ahora, estás en quiebra otra vez.
Puedes viajar por donde quieras hasta que todo
tu dinero haya volado.
Pero, ¿quién es el hombre que te acogerá
cuando toda tu suerte se haya ido?
Soy yo, soy yo.
Sea lo que sea que estés buscando
sé que puedes encontrar mi puerta.
Soy yo, soy yo.
Se que has pecado cada pecado,
pero aún te acogeré.
Soy yo
Y yo, estoy sentado aquí.
Nada ha cambiado demasiado.
Rompiste mi corazón en pedazos, cariño,
pero eso no es nada extraño.
Pues bien, no estoy enfadado,
todo ya ha pasado.
Mis brazos aún están abiertos de par en par
para cogerte cuando caigas.
Y si algún día te das cuenta
simplemente de dónde tienes un sitio,
soy el hombre que te acogerá
cuando toda tu suerte se haya ido.
Soy yo, soy yo.
Soy yo, soy yo.
Cuando necesites algo más,
algo por lo que estés muriendo,
soy yo, soy yo.
Cuando no puedas ver con demasiada claridad
cariño, siempre estoy cerca
Soy yo, soy yo.
Sea lo que sea que estés buscando,
sé que puedes encontrar mi puerta.
Soy yo, soy yo.
pero aún te acogeré.
Soy yo.
Si cariño, soy yo.
Seanme ustedes buenos.