Hoy no hay mucho que contar. Por no haber, no hay ni fotografía que publicar. Sólo palabras. Palabras sordas que nunca sirvieron de nada y el recuerdo de la expresión desencajada de una persona que tarda más de tres segundos en reaccionar cuando te la encuentras por casualidad porque no se alegra de verte y le incomoda encontrarte allí.
Lo más doloroso del mundo es comprobar como la persona que más quieres, aquella que más te importa, a la que más has entregado tu alma, por la que más has luchado, por mucho que te diga que le importas, es incapaz de mover un dedo por ti, siendo capaz de dejar que te pierdas del todo, importándole de verdad únicamente el qué dirán, reconociendo que no vales tanto como para sufrir, sacrificarse o demostrar nada por ti, simplemente porque le viene mal, sin importarle nada más.
Lo más doloroso del mundo es decirle a la persona que más quieres, aquella que más te importa, a la que más has entregado tu alma, por la que más has luchado, que no habrá más.
Lo más doloroso del mundo es ver como la persona que más quieres, aquella que más te importa, a la que más has entregado tu alma, por la que más has luchado, tranquilamente te deja marchar.
Y es que por miedo, por cobardía, se avergüenzan de ti...
...se avergüenzan de si.
Ojalá te hubiera importado de verdad.
Lo más doloroso del mundo es comprobar como la persona que más quieres, aquella que más te importa, a la que más has entregado tu alma, por la que más has luchado, por mucho que te diga que le importas, es incapaz de mover un dedo por ti, siendo capaz de dejar que te pierdas del todo, importándole de verdad únicamente el qué dirán, reconociendo que no vales tanto como para sufrir, sacrificarse o demostrar nada por ti, simplemente porque le viene mal, sin importarle nada más.
Lo más doloroso del mundo es decirle a la persona que más quieres, aquella que más te importa, a la que más has entregado tu alma, por la que más has luchado, que no habrá más.
Lo más doloroso del mundo es ver como la persona que más quieres, aquella que más te importa, a la que más has entregado tu alma, por la que más has luchado, tranquilamente te deja marchar.
Y es que por miedo, por cobardía, se avergüenzan de ti...
...se avergüenzan de si.
Ojalá te hubiera importado de verdad.
Mejor saber que ya no hay esfuerzo posible que pueda cambiar nada. Por lo menos no desperdiciarás energías languideciendo, deseando que tuviera el valor de decírtelo a la cara.
ResponderSuprimirEl encuentro se ha producido y ha dejado claro que la vergüenza es cuestión de uno, no de dos, así que se la coma entera.
Dedica tu energía a vivir tu vida, no la que otros te marquen o por lo menos a intentar descubrir como vivirla sin que te marquen los ritmos.
¡Liberate!
Abrazote
En una cosa te equivocas, no es vergüenza es sólo miedo.
ResponderSuprimirLo que si es verdad es que si de verdad le importaras ya te habría llamado para hacerte saber que le preocupa perderte.
Lo siento mucho me siento triste por ti. Yo una vez deje marchar a alguien asi, como un idiota, y nunca me lo he perdonado.
Animo.
Perdona por el "anonimo", pero prefiero no decirte quien soy.
Ya sabes lo q pienso...
ResponderSuprimirMuchos animos d todos modos. T mrecs algo mjor.
1 abrazo y mutxos bsos!!!
Tranquilos todos, mañana toca "Lo más valioso del mundo". Todo se compensa.
ResponderSuprimirBesos a todos.
muchacho, yo le vi mas bien poco vergonzoso...
ResponderSuprimirEs que no iban por ahí los tiros... afortunadamente todo ha pasado.
ResponderSuprimir