jueves, 3 de diciembre de 2009

DESENLACES

Todos nos hemos disfrazado alguna vez. Algunos incluso nos hemos creído nuestro papel, ejercitado dentro de esa otra segunda piel mientras el cuerpo aguante el carnaval. Pero al final del capítulo, como en las novelas, da igual qué papel quieras interpretar, porque el mayordomo es el asesino, la doncella es la que tiene un lío, los invitados a la cena son los que mueren uno a uno, y el lobo, cuando viene, viene de verdad. Pongamos que hablo de Madrid.

4 comentarios:

  1. ya sabes quien soy04/12/2009 01:19:00

    Por mucho que se empeñen en decir que la vida es un teatro, nadie es capaz de interpretar 24 horas ni el público siempre se cree lo que ve o lo que le quieren hacer ver. Por eso, me alegro que siempre se descubra el verdadero "yo" del personaje. Por fin, la verdadera realidad.

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  2. Eso es exactamente a lo que me refiero. Aunque ahora me siento hecho mierda, espero seguir adelante, luchando y no rendirme jamás.

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  3. Hay una canción de Los Enemigos llamada "Me sobra carnaval" que en una de sus estrofas dice «Amigas como yegüas. / Amistades con fraude. / Remedios que siempre llegan tarde. / Lo que crece mengua, / parece que es así. / Muérdete la lengua / y baila, infeliz.» Creo que no es necesario decir más.
    Abrazos.

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  4. Lo triste del caso es que me pongo en su pellejo (acto de sustitución que de empatía consume) y siento una profunda lástima, sobre todo porque hay gente tan inconsciente, que no es capaz de imaginar que las consecuencias de sus actos, cuando revierten en terceros, siempre acaban pasando una carísima factura.

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Abra la boca y diga "treintaitrés"...