martes, 15 de diciembre de 2009

COMENTA TU ESTADO

"Prestada" de algún rincón de Google...

Hablando con mi hermano de la proliferación de eso que llaman "redes sociales", y que a veces tienen más de "suciales" que de sociales, salió el tema de poner uno públicamente su "estado", o más bien, lo que está haciendo en un presente simple y a la vez pluscuamperfecto: ¿es que todo el mundo tiene que saber si cagas blando o duro?

Es cierto, tremendamente cierto. Y es que esto de internet, tal como se han puesto las obras de las autopistas de la información con la llegada de la banda ancha, es muy peligroso si no se respetan los límites de velocidad, porque el que busca, corre el riesgo de encontrar, y el que muestra, corre el riesgo de que le miren. Son cosas que le ocurren a la gente cuando sustituye el tacto del mundo real por un sucedáneo en kbps.

Yo encontré y a mí también me miraron (lo que no sé es si bien, o mal)
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sábado, 5 de diciembre de 2009

HOMO HOMINI LUPUS


"Ayer" decía que cuando viene el lobo, es que viene de verdad. Pues dejando atrás la segunda piel, he descubierto que el lobo he resultado ser yo. Un monstruo devorador de mentes con poder hipnótico, falso, hipócrita y cruel que llevaba una segunda piel de cordero. Nunca hubiera pensado ser yo, pero lo cierto, y no hablo con ironía, es que pienso que quizás lo he sido. Me atormenta pensar que queriendo hacer lo correcto haya conseguido en realidad destruir lo que más quería.

Al fin y al cabo, todos somos malas personas para alguien alguna vez en la vida pese a la ilusión de esperar no serlo nunca. Es la verdad de los actos lo que nos diferencia, frente a las mentiras de la justificación y la ambivalencia, de aquellos que sólo buscan la satisfacción de su hambriento ego. La línea que nos separa ha resultado ser más borrosa de lo que pensaba y ahora me queda el pesar de la carga que supone descubrir, interiormente, en que lado me encuentro.

Pese a todo, seguiré guardando aquel as de corazones en mi bolsillo, junto al pecho.

jueves, 3 de diciembre de 2009

DESENLACES

Todos nos hemos disfrazado alguna vez. Algunos incluso nos hemos creído nuestro papel, ejercitado dentro de esa otra segunda piel mientras el cuerpo aguante el carnaval. Pero al final del capítulo, como en las novelas, da igual qué papel quieras interpretar, porque el mayordomo es el asesino, la doncella es la que tiene un lío, los invitados a la cena son los que mueren uno a uno, y el lobo, cuando viene, viene de verdad. Pongamos que hablo de Madrid.