miércoles, 2 de noviembre de 2011

NEIN! NEIN! NEIN! NEIN!

Inglorius Basterds!

Antes de nada voy a tomar la precaución de aclarar el motivo principal de la foto: no, no es Angela Merkel con un cabreo monumental. Es el actor Martin Wuttke interpretando a Adolf Hitler en la cinta "Inglorius Basterds" de Tarantino. Lo digo porque suele haber gente que piensa mal, saca relaciones de donde no las hay y termina por... ¿o sí?

Llevo ya bastante tiempo oyendo cosas como "crisis", "recesión", etc... y al final uno acaba hasta los cojones de la Europa de los 12 (no, no me he equivocado, ahí es cuando entramos España y Portugal, y sí, en internet se puede decir "cojones") y de no oir otros términos como son "rostro monumental", "estado de avaricia", "ladronicio", "choriceo" o simplemente "malditos bastardos", que son más apropiados para todo lo que nos está lloviendo. Y es en el contexto de esta lluvia dorada que nosotros, el vulgo, podemos afirmar cuán grande es Europa, en la que ya cabe hasta Turquía, y qué grande es pertenecer a ella. Pero resulta que Grecia, en el punto de mira ahora mismo, falseó sus cuentas para entrar en el euro, y ahora puestos a pasar por condonarles el 50% de su deuda, nos hace una peineta en favor de la democracia mientras que la Merkel grita continuamente "nein, nein, nein!" a la hora de asumir la responsabilidad que le toca a Alemania para tirar del carro.
Me resulta, cuanto menos jocoso, las veces que se oye hablar del "Estado de Derecho" y de la democracia cuando resulta que si a Grecia, madre de la unión del demos y el krátos, le da por someter a referendum las medidas del plan de rescate de la UE a su ya presionado pueblo, no merece más que el apelativo de irresponsable. Se siente, al fin y al cabo cuando decidieron que lo mejor para todos era el capitalismo de libre mercado, nadie pensó en las consecuencias de llenarse los bolsillos a costa de dar por el culo al resto (también se puede decir culo en Internet). Por lo menos en Grecia ahora podrán decidir qué les parecen las medidas del "rescate", y se podrán equivocar, si es que se equivocan, por derecho. A nosotros el euro nos lo metió por el culo y sin vaselina un señor con bigote.
En otros tiempos, en realidad no tan distintos a los que corren ahora aunque sí mejor maquillados, existía en el código penal una cosa llamada Ley de Vagos y Maleantes del 4 de agosto de 1933 destinada a tratar a cierta suerte de elementos que fueran considerados como "antisociales". En un estado de supuesto derecho como el nuestro, al llegar a la situación en la que estamos, deberían aplicarse raseros similares a cierta gente como, por poner un ejemplo, modistos de pasarela, futbolistas ricos-guapos (y chuloputas), periodistas del corazón (pseudo periodistas diría yo), tertulianos-expertosdecojones, y diversos payasos de otros circos similares, declarándoles "inútiles para la sociedad en tiempos de depresión", obligándoles a la prestación de labores sociales, o ajustando sus escandalosas nóminas al nivel de la aportación que hacen. Pero no es en ellos en quien debería recaer el peso de la justicia divina, porque hay otros payasos que deberían ser directamente declarados como "perniciosos para la sociedad", y estos son ciertos empresarios y políticos en particular, y banqueros en un amplio general. Esa gente a la que si un partido progre promete subirles los impuestos como debe ser, nos los cobran a los de siempre para que se los paguemos nosotros. Auténticos maleantes con paraíso fiscal.

Esta gentuza gente llega a la afirmación de obscenidades tales como que "la solución a la crisis pasa por reducir los salarios y aumentar la jornada laboral". Se les olvida añadir "los ya de por sí lamentables salarios". Decir cosas semejantes en un país en el que la mayoría de la población ni siquiera llega al estatus de "mileurista" (qué palabra tan simpática), y más aún saliendo de la boca de gente que se asegura pensiones vitalicias millonarias, debería estar perseguido con implacabilidad y penado con cárcel. Mientras nos meten en la cabeza la necesidad de recortes sociales y de austeridad, Sarkozy y la Merkel ni van a llevar un tupperware al G20, ni van a pagar la comida de su bolsillo. Con esta austeridad, señores de la CEOE, aplicada a los que sufrimos siempre la creciente inflación, va a consumir en su libre mercado ni más ni menos que su puta madre (con todos los respetos que ustedes se merecen), porque lo que es nosotros, bastante tendremos con sacar fuerzas para comernos nuestras propias heces.

No se trata de una crisis mundial, ni se trata de que un señor de corbata en Grecia diga algo inconveniente y los mercados se hundan, se llame el señor Yorgos Papandreu o se llame George Papadopoulos. Se trata del reparto de la riqueza tal y como les viene en gana a los cuatro energúmenos de siempre. Resulta que el capitalismo de libre mercado es un veneno en sí mismo. Resulta que han visto en él la manera de desplazar la riqueza de la clase media a la de los ricos de turno, para tener más a costa de más gente, y empobrecer aún más al resto. Es un quítate tú para ponerme yo. Se trata de que se les ha visto el plumero de vedette y eso es algo que no pueden admitir. Se trata de ver hasta que punto somos tan borregos, y hasta dónde nos la pueden meter sin que dejemos de dar "las gracias" por tener fútbol y prensa rosa durante los siete días de la semana, 365 días al año, porque ellos nos representan a todos nosotros, su amado pueblo.

De momento, van ganando ellos. Pero cada vez con menos margen, pues no debería estar ya muy lejos el día en el que se ahogarán con el papel en el que están impresos sus billetes (aquí algunos ya tienen ladrillo servido en frío para comer en la mesa).

Ese día llegará cuando, sin nada que perder, seamos nosotros los que les infundemos miedo. Mientras tanto, me temo que tenemos lo que nos merecemos.



3 comentarios:

  1. Se puede decir más alto pero no más claro. Chapó!

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  2. Ya sabes quien soy04/11/2011 00:11:00

    Una crisis producida por el neoliberalismo que va a ser remediada en este país con la mayoría absoluta del partido que asentó las bases de la crisis ; La indigencia hace tiempo que dejó solo de ser patrimonial ahora también es intelectual.

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  3. ¡Desgraciadamente para los que nunca tenemos nada, siempre es asi, el que tiene ambición, poder, falta de escrúpulos para llegar como sea a la meta propuesta, que es jorobar de la peor manera al rebaño, (que suele ser la plebe querida, el pueblo) para aumentar sus inmensas cuentas sin importar pisar, destruir y dar por saco al que solo cuenta con lo justo para comer. Y eso lo van hacer, van a ser catapultados al poder por gente ignorante, que pretende ignorar que ellos van a ser dados por el saco lo mismo que los que no les ayudemos a subir la escalinata del poder supremo. A lo largo de la historia de los pueblos, de la humanidad, siempre ha sido asi, el pueblo es el que siempre paga las consecuencias de los desmanes de unos cuantos que se creen que el dinero les hace ser inmortales, menos mal que eso no es asi, ellos al igual que todos nosotros, acaban en un agujero con una simple mortaja, más cara o más barata eso es igual o ardiendo en un horno al rojo vivo, la pena es que para cuando llega ese momento se les ha ido la vida y se ahorran el sufrimiento, sufrimiento que no escatiman para los demás a lo largo de la vida.
    El conseguido bienestar social es demasiado bueno para la chusma, por esa razón se han propuesto acabar con él. Triste pero cierto. Una madre.

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